viernes, 29 de agosto de 2008

Velocidad de Obturación Lenta

Luminograma

Doble Esposición

Barrido

Tipos de Iluminación

Luz Principal
Luz de relleno
Luz de Borde
Luz de fondo
Todas las Luces




Reinterpretación Zebras / Víctor Vasarely II

Trabajo Grupal:

Nicolás Morales
Javier Quezada
Diego Valenzuela
Felipe Magaña

Concepto, ideas, principios:

Movimiento
Desplazamiento
Trayectoria
Rotación
Ritmo

Referentes visuales:

Escaleras de caracol
Olas del mar

Boceto:



Especificacíones Técnicas:

Se iluminará el objeto de interés con una luz principal (frontal) y se trabajará sobre un fondo blanco.

Producción:
Una Modelo (específicamente el brazo de ella)
Fondo Blanco
Cámara Digital
Trípode
Foco Halógeno (Luz Principal)

Puesta en escena:

Instalar el fondo en 5 min.
Encargado: Felipe Magaña, Diego Valenzuela
Situar el foco halógeno para proyectar una luz principal, 10 min. Encargado: Javier Quezada
La modelo se desviste (la zona que será fotografiada, el brazo), 10 min.
Ubicar la cámara para comenzar las tomas, 5 min.
Encargado: Nicolás Morales

Post Producción:
La fotografía escogida será limpiada en photoshop (cortada del fondo) y será repetida, rotada, escalada y reflejada para lograr el efecto deseado.


Propuestas Finales:

Reinterpretación Zebras / Víctor Vasarely

Zebras



Concepto, ideas, principios:

Movimiento
Desplazamiento
Trayectoria
Rotación
Ritmo

Referentes visuales:

Escaleras de caracol
Olas del mar


Boceto

Arte Cinético

Original

Blanco y Negro



Descripción:


Realizar una toma fotográfica a un elemento arquitectónico, donde, a través de las lineas visuales propias del elemento fotografiado, se aprecie una direccionalidad y movimiento.

Surrealismo

FINAL
BOCETO


Julio Cortázar
El río (fragmento), de Final de juego

" Me das risa, pobre. Tus determinaciones trágicas, esa manera de andar golpeando las puertas como una actriz de tournées de provincia, uno se pregunta si realmente crees en tus amenazas, tus chantajes repugnantes, tus inagotables escenas patéticas untadas de lágrimas y adjetivos y recuentos. Merecerías a alguien más dotado que yo para que te diera la réplica, entonces se vería alzarse a la pareja perfecta, con el hedor exquisito del hombre y la mujer que se destrozan mirándose en los ojos para asegurarse el aplazamiento más precario, para sobrevivir todavía y volver a empezar y perseguir inagotablemente su verdad de terreno baldío y fondo de cacerola. Pero ya ves, escojo el silencio, enciendo un cigarrillo y te escucho hablar, te escucho quejarte (con razón, pero qué puedo hacerle), o lo que es todavía mejor me voy quedando dormido, arrullado casi por tus imprecaciones previsibles, con los ojos entrecerrados mezclo todavía por un rato las primeras ráfagas de los sueños con tus gestos de camisón ridículo bajo la luz de la araña que nos regalaron cuando nos casamos, y creo que al final me duermo y me llevo, te lo confieso casi con amor, la parte más aprovechable de tus movimientos y tus denuncias, el sonido restallante que te deforma los labios lívidos de cólera. Para enriquecer mis propios sueños donde jamás a nadie se le ocurre ahogarse, puedes creerme. Pero si es así me pregunto qué estás haciendo en esta cama que habías decidido abandonar por la otra más vasta y más huyente. Ahora resulta que duermes, que de cuando en cuando mueves una pierna que va cambiando el dibujo de la sábana, pareces enojada por alguna cosa, no demasiado enojada, es como un cansancio amargo, tus labios esbozan una mueca de desprecio, dejan escapar el aire entrecortadamente, lo recogen a bocanadas breves, y creo que si no estaría tan exasperado por tus falsas amenazas admitiría que eres otra vez hermosa, como si el sueño te devolviera un poco de mi lado donde el deseo es posible y hasta reconciliación o nuevo plazo, algo menos turbio que este amanecer donde empiezan a rodar los primeros carros y los gallos abominablemente desnudan su horrenda servidumbre. No sé, ya ni siquiera tiene sentido preguntar otra vez si en algún momento te habías ido, si eras tú la que golpeó la puerta al salir en el instante mismo en que yo resbalaba al olvido, y a lo mejor es por eso que prefiero tocarte, no porque dude de que estés ahí, probablemente en ningún momento te fuiste del cuarto, quizá un golpe de viento cerró la puerta, soñé que te habías ido mientras tú, creyéndome despierto, me gritabas tu amenaza desde los pies de la cama. No es por eso que te toco, en la penumbra verde del amanecer es casi dulce pasar una mano por ese hombro que se estremece y me rechaza. La sábana te cubre a medias, mis manos empiezan a bajar por el terso dibujo de tu garganta, inclinándome respiro tu aliento que huele a noche y a jarabe, no sé cómo mis brazos te han enlazado, oigo una queja mientras arqueas la cintura negándote, pero los dos conocemos demasiado ese juego para creer en él, es preciso que me abandones la boca que jadea palabras sueltas, de nada sirve que tu cuerpo amodorrado y vencido luche por evadirse, somos a tal punto una misma cosa en ese enredo de ovillo donde la lana blanca y la lana negra luchan como arañas en un bocal. De la sábana que apenas te cubría alcanzo a entrever la ráfaga instantánea que surca el aire para perderse en la sombra y ahora estamos desnudos, el amanecer nos envuelve y reconcilia en una sola materia temblorosa, pero te obstinas en luchar, encogiéndote, lanzando los brazos por sobre mi cabeza, abriendo como en un relámpago los muslos para volver a cerrar sus tenazas monstruosas que quisieran separarme de mí mismo. Tengo que dominarte lentamente (y eso, lo sabes, lo he hecho siempre con una gracia ceremonial), sin hacerte daño voy doblando los juncos de tus brazos, me ciño a tu placer de manos crispadas, de ojos enormemente abiertos, ahora tu ritmo al fin se ahonda en movimientos lentos de muaré, de profundas burbujas ascendiendo hasta mi cara, vagamente acaricio tu pelo derramado en la almohada, en la penumbra verde miro con sorpresa mi mano que chorrea, y antes de resbalar a tu lado sé que acaban de sacarte del agua, demasiado tarde, naturalmente, y que yaces sobre las piedras del muelle rodeada de zapatos y de voces, desnuda boca arriba con tu pelo empapado y tus ojos abiertos. "

martes, 13 de mayo de 2008

Fotomontaje

Corriente Artística: Constructivismo Ruso

Titulo: "The Hardest part" (La parte más difícil)
Autor: Coldplay

Y la parte más difícil
fue dejarlo ir, sin formar parte
esa fue la parte más difícil

Y la cosa más extraña
fue esperar que esa campana suene
ese fue el comienzo más extraño

Puedo sentir que va bajando
es agridulce, lo puedo sentir en mi boca
haciendo una linea plateada en las nubes
oh ! y yo
deseo poder aprovecharlo

Y la parte más difícil
fue dejarlo ir, sin formar parte
tu realmente rompiste mi corazón

Yo trate de cantar
pero no pude pensar en nada
y esa fué la parte más difícil

Puedo sentir que va bajando
tu has dejado el sabor más dulce en mi boca
eres una linea plateada en las nubes
oh! y yo
oh! y yo
me pregunto de que se trata esto
me pregunto de que se trata esto
todo lo que se esta equivocado
todo lo que hice, esta descompuesto
y todo se ha desgarrado

oh, y es la parte más difícil
esa es la parte más difícil
si, esa es la parte más difícil
esa es la parte más difícil

Fotomontaje Final


Boceto


Imágenes